Cuestionan continuidad de Gianni Infantino al frente de la FIFA
La reciente propuesta de comercializar derechos televisivos del Mundial ha generado tensiones internas que ponen en duda la permanencia de Gianni Infantino en la presidencia de la FIFA.

La estabilidad de Gianni Infantino como presidente de la FIFA enfrenta un momento crítico este domingo 2 de agosto de 2026. Diversos reportes provenientes de Europa señalan que el dirigente suizo podría dejar su cargo en el corto plazo, derivado de la controversia generada tras la propuesta de vender un porcentaje significativo de los derechos comerciales y de transmisión de la Copa del Mundo.
Esta iniciativa ha provocado un rechazo considerable entre diversas federaciones nacionales y organismos vinculados al fútbol internacional. Según fuentes cercanas al entorno directivo, la medida es vista por sectores críticos como una estrategia que compromete la autonomía del organismo y que ha desgastado la confianza de los principales aliados de Infantino, quienes ven en este movimiento un riesgo innecesario para la estructura financiera del fútbol global.
El descontento se ha intensificado en las reuniones recientes, donde se discute si la gestión actual prioriza intereses comerciales sobre la estabilidad institucional. Analistas del sector deportivo sugieren que la presión ejercida por los grupos de poder europeos podría derivar en una moción de censura o en una salida anticipada, marcando un posible fin a su administración que comenzó en 2016.
Aunque no se ha oficializado una renuncia, la tensión en los pasillos de la sede en Zúrich refleja una crisis de gobernabilidad sin precedentes en la última década. La posibilidad de una transición en la cúpula de la FIFA mantiene en vilo a las federaciones miembros, incluidas aquellas en México, que observan con cautela cómo estos cambios podrían repercutir en la organización de los próximos ciclos mundialistas.
La situación permanece en constante desarrollo mientras se esperan pronunciamientos formales por parte del comité ejecutivo. Por ahora, el debate se centra en la viabilidad de las reformas financieras propuestas y el costo político que estas representan para la figura de Infantino, cuya permanencia luce cada vez más comprometida ante los sectores que exigen mayor transparencia y control en la toma de decisiones.


