Estudiante rechazada de la UNAM denuncia irregularidades en examen de admisión
Tras obtener 103 aciertos en el proceso de selección, Samantha, de 17 años, quedó fuera de la carrera de Administración en la UNAM bajo circunstancias poco claras.

Samantha, una joven de 17 años que dedicó meses a la preparación académica, denunció haber quedado fuera del proceso de selección para la licenciatura en Administración de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Pese a haber obtenido 103 aciertos en el examen de admisión, la aspirante no logró obtener un lugar en la institución, situación que ha generado cuestionamientos sobre la transparencia en la asignación de espacios universitarios.
La estudiante relató que, durante el proceso de ingreso, recibió ofrecimientos externos para realizar la prueba desde una computadora distinta a la asignada, bajo la promesa de asegurar su entrada a la universidad. Esta oferta, que ella rechazó, pone de relieve las preocupaciones recurrentes sobre la seguridad y la integridad del sistema de evaluación que aplica la máxima casa de estudios en cada convocatoria anual.
El caso de Samantha se suma a las diversas inquietudes que año con año expresan cientos de jóvenes ante la alta demanda y el número limitado de cupos disponibles en las facultades de la UNAM. La joven, quien realizó un esfuerzo considerable de estudio y sacrificio personal, señala que la falta de claridad en los criterios de asignación tras el puntaje obtenido genera incertidumbre sobre el rigor del proceso.
Hasta el momento, las autoridades universitarias mantienen sus protocolos de evaluación establecidos para cada ciclo escolar. Por su parte, los familiares de la aspirante han solicitado que se revisen los mecanismos de control para evitar que prácticas externas o supuestas irregularidades influyan en el ingreso de los estudiantes a la educación superior pública en México.
Este incidente abre nuevamente el debate sobre la necesidad de ampliar la matrícula universitaria y fortalecer la supervisión en los procesos de ingreso. La comunidad estudiantil continúa exigiendo mayor transparencia y equidad en la distribución de los espacios académicos, garantizando que el mérito de los estudiantes sea el principal factor considerado por las instituciones educativas del país.


