FinCEN detecta reducción en flujos financieros vinculados al tráfico de migrantes
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos reportó una disminución del 62% en transacciones sospechosas ligadas al tráfico de personas, estimando un mercado ilícito de 5,000 millones de dólares.

La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), organismo dependiente del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, informó este viernes que las transacciones financieras vinculadas al tráfico ilícito de migrantes han registrado una baja significativa. De acuerdo con los datos presentados, se observa una disminución del 62% en los movimientos bancarios sospechosos que se encuentran bajo investigación, un fenómeno que las autoridades estadounidenses asocian con un mercado criminal que mueve aproximadamente 5,000 millones de dólares anuales en la región.
Este reporte surge en un contexto de estrecha colaboración entre las agencias de inteligencia financiera de Estados Unidos y las autoridades mexicanas. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través de la Unidad de Inteligencia Financiera, mantiene una comunicación constante con sus contrapartes para rastrear flujos de capital que pudieran estar asociados a redes de trata y tráfico de personas que operan a lo largo de la frontera norte de México.
Especialistas en seguridad señalan que la reducción en las transacciones digitales detectadas podría deberse a un cambio en los métodos de pago utilizados por las organizaciones criminales, quienes estarían migrando hacia el uso de criptoactivos o efectivo para evadir los controles del sistema bancario tradicional. Pese a la caída en las transferencias bancarias, las autoridades enfatizan que los grupos delictivos continúan adaptando sus estructuras operativas para mantener el control sobre las rutas migratorias.
Ante este panorama, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con la Guardia Nacional, ha intensificado los operativos en puntos estratégicos para desarticular las células que lucran con la vulnerabilidad de las personas en movilidad. El objetivo es identificar las fuentes de financiamiento de estas redes y debilitar su capacidad logística mediante el bloqueo de cuentas y la investigación de empresas fachada utilizadas para el lavado de dinero.
Las autoridades mexicanas y estadounidenses han reiterado su compromiso de continuar con el intercambio de información financiera para cerrar los espacios a las operaciones ilícitas. Aunque las cifras actuales muestran un retroceso en el uso de canales financieros regulados, la vigilancia se mantiene como una prioridad para prevenir que el capital generado por estas actividades afecte la integridad de las instituciones financieras y la seguridad pública en ambos lados de la frontera.


