Ghislaine Maxwell condiciona su testimonio ante el Congreso a un indulto
La sentenciada por tráfico sexual se acogió a la Quinta Enmienda mientras condiciona su cooperación a una medida de gracia presidencial.

Ghislaine Maxwell, condenada por su participación en la red de tráfico sexual liderada por Jeffrey Epstein, se acogió formalmente a la Quinta Enmienda durante su comparecencia ante un comité del Congreso de Estados Unidos. La defensa legal de Maxwell comunicó a los legisladores que su cliente únicamente estaría dispuesta a responder cuestionamientos si se le concede un indulto previo, una exigencia que ya había sido planteada por su equipo jurídico desde julio pasado.
El equipo legal de la procesada sostiene que su testimonio podría incluir información relevante sobre diversas personalidades públicas, ofreciendo incluso exculpar a figuras prominentes de la política estadounidense si se cumplen sus condiciones. Esta postura ha generado un intenso debate sobre los límites de la cooperación judicial y el uso de beneficios presidenciales en casos de alto perfil que involucran redes internacionales de abuso.
La negativa de Maxwell a declarar sin garantías ha complicado las investigaciones legislativas que buscan esclarecer los alcances de la red de Epstein y sus vínculos con círculos de poder. Mientras tanto, el entorno mediático y político en Estados Unidos observa con cautela este intento de negociación, que ha provocado reacciones adversas en diversas instituciones y figuras vinculadas indirectamente al caso en las últimas semanas.
Expertos en derecho constitucional señalan que el uso de la Quinta Enmienda es un derecho protegido para evitar la autoincriminación, aunque su vinculación directa con una solicitud de indulto marca un precedente inusual en los procesos de supervisión parlamentaria. Por ahora, el comité congresista no ha emitido una resolución sobre si considerará la petición de la defensa o si mantendrá la presión para obtener las declaraciones sin conceder inmunidad alguna.


