Infantino busca respaldo de naciones pequeñas para asegurar su presidencia en FIFA
Gianni Infantino reestructura su estrategia electoral enfocándose en asociaciones nacionales pequeñas ante la resistencia de las potencias europeas.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta un escenario político complejo en su búsqueda por prolongar su mandato al frente del máximo organismo del fútbol mundial. Ante el enfriamiento de las relaciones con las federaciones de las potencias tradicionales del fútbol europeo, el dirigente ha comenzado a consolidar alianzas estratégicas con naciones pequeñas y federaciones emergentes, quienes representan una parte fundamental de la base de votantes en el Congreso de la FIFA.
La estrategia de Infantino se centra en la redistribución de recursos y el incremento de la participación de países con menor tradición futbolística en los torneos internacionales. Fuentes cercanas a su equipo de trabajo sugieren que el presidente planea fortalecer los programas de desarrollo técnico y financiero, buscando capitalizar la gratitud y el apoyo político de las asociaciones nacionales que históricamente han tenido poca influencia en las decisiones globales del deporte.
Este movimiento ocurre en un momento donde las grandes ligas europeas han cuestionado la expansión del calendario de partidos y la saturación de los torneos organizados por la FIFA. Mientras las potencias tradicionales piden un diálogo sobre la carga física de los futbolistas y la sostenibilidad de las competiciones, el equipo de Infantino sostiene que la democratización del acceso a los grandes escenarios es la prioridad de su gestión actual.
La consolidación de este bloque de apoyo es vital, ya que el sistema de votación de la FIFA otorga el mismo peso a cada una de las asociaciones nacionales, sin importar su tamaño, infraestructura o relevancia histórica en el balompié. Esta estructura permite que el apoyo consolidado de regiones como África, Oceanía y partes de Asia y América sea suficiente para neutralizar las posturas críticas provenientes de las confederaciones europeas y sudamericanas.
De cara a los próximos procesos electorales dentro del organismo, se espera que el equipo de campaña de Infantino intensifique sus giras diplomáticas. El objetivo es asegurar que las naciones con menor peso económico se sientan integradas en la visión a largo plazo del presidente, garantizando así una base sólida que le permita mantener el control institucional a pesar de las tensiones con los grandes actores del mercado europeo.


