Proponen reformar la ONU para crear un parlamento mundial mediante artículo 109
Una iniciativa diplomática busca convocar una conferencia de revisión para transformar la estructura de las Naciones Unidas hacia un modelo parlamentario global.

Diversos sectores académicos y diplomáticos han impulsado recientemente una propuesta para activar el artículo 109 de la Carta de las Naciones Unidas, con el objetivo de transformar el organismo en un parlamento mundial representativo. La iniciativa plantea que México, junto a otros países miembros, lidere los esfuerzos diplomáticos necesarios para alcanzar el respaldo de las dos terceras partes de la Asamblea General, condición indispensable para convocar una conferencia de revisión de los tratados fundacionales del ente multilateral.
La propuesta argumenta que la arquitectura actual de la ONU, diseñada tras la Segunda Guerra Mundial, requiere una actualización profunda para enfrentar los retos globales del siglo XXI. De acuerdo con los promotores de esta visión, la transición hacia un parlamento mundial permitiría una participación más equitativa de las naciones y fortalecería la capacidad de respuesta ante crisis climáticas, económicas y de seguridad internacional. Se busca, en esencia, que el organismo deje de operar bajo la actual dinámica de influencia de las potencias con poder de veto y transite hacia un sistema de representación ciudadana global.
Desde la perspectiva de los analistas en derecho internacional, la activación del artículo 109 representa un desafío logístico y político de magnitudes inéditas. Para que México pudiera formalizar su respaldo a esta iniciativa, se requeriría una revisión exhaustiva por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, evaluando la alineación de esta propuesta con los principios constitucionales de política exterior, tales como la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias internacionales.
Aunque la propuesta se encuentra en una etapa de deliberación académica y cabildeo diplomático, sus impulsores sostienen que el contexto global actual demanda instituciones más democráticas y transparentes. La viabilidad de este proyecto dependerá de la capacidad de los Estados miembros para negociar un nuevo consenso que permita reformar el andamiaje jurídico internacional sin comprometer la estabilidad de las relaciones entre las naciones soberanas.
Por el momento, no se han registrado posicionamientos oficiales de los órganos de decisión en México respecto a una adhesión formal a este proceso. La discusión permanece en el ámbito de las mesas de diálogo internacionales, donde se analiza el impacto que una reforma de esta envergadura tendría sobre el equilibrio de poder en el sistema de las Naciones Unidas.


