Saldo del Fondo de Estabilización permanece lejos de niveles prepandemia
El Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios reportó un saldo de 136,604 millones de pesos, manteniéndose significativamente por debajo de los registros previos a 2020.

El Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) cerró el segundo semestre con un saldo total de 136,604 millones de pesos, una cifra que refleja la persistente brecha en la recuperación de los ahorros gubernamentales frente a los niveles observados antes de la crisis sanitaria de 2020. De acuerdo con los informes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el mecanismo registró entradas por 9,646 millones de pesos durante el periodo referido, un ingreso que, aunque positivo, resulta insuficiente para devolver al fondo su capacidad de reserva histórica.
Este instrumento, diseñado para compensar la caída en los ingresos federales ante posibles contingencias económicas, ha enfrentado desafíos presupuestales constantes durante los últimos años. La estructura del FEIP se vio mermada debido a la necesidad de cubrir diversos faltantes en el gasto público nacional, lo que obligó a las autoridades hacendarias a utilizar gran parte de su capital acumulado para sostener los programas prioritarios y el funcionamiento de la administración federal.
Especialistas en finanzas públicas han señalado que la velocidad de recuperación del fondo depende estrictamente de la evolución de los ingresos petroleros y de los excedentes recaudatorios que el gobierno federal logre captar cada trimestre. Aunque la SHCP ha mantenido una política de disciplina fiscal, el saldo actual evidencia que el margen de maniobra ante eventuales choques externos sigue siendo limitado en comparación con el ejercicio presupuestario de años anteriores.
Por su parte, el equipo de la Secretaría de Hacienda ha reiterado en diversos foros que la estrategia vigente prioriza el cumplimiento de las metas de gasto social y el fortalecimiento de la infraestructura nacional. Según la dependencia, la recomposición del patrimonio del fondo se realiza de manera gradual y conforme a lo estipulado en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, buscando un equilibrio entre la sostenibilidad financiera y el gasto corriente.
El mercado financiero mantiene expectativas sobre la evolución de este guardadito, ya que su solidez es un indicador clave para las agencias calificadoras que evalúan la solvencia crediticia del país. Mientras el saldo no alcance los niveles prepandemia, la capacidad de respuesta del Estado ante una caída abrupta en los ingresos públicos continuará siendo un tema central en la agenda de la política económica nacional para el cierre del presente ejercicio fiscal.


